Talleres de yoga para principiantes

 

En alabanza de Karma Yoga Krishna le dijo a Arjuna que el conocimiento de Karma Yoga le permitiria destruir la atadura de karma.

Sirshasana o postura sobre la cabeza.

Se puede realizar tambien con apoyos ( sillas).

LOS CINCO PRINCIPIOS DEL YOGA

 

 

 

1. EJERCICIO ADECUADO

 

2. RESPIRACION ADECUADA

 

3. RELAJACION ADECUADA

 

4. DIETA ADECUADA

 

5. MEDITACION

 

 

Estos cinco principios estan basados en las enseñanazas de los centros de Sivananda de Yoga Vedanta. Sus maestros fueron Swuami Sivananda y Swuami Vishnudevananda.

 

TALLERES DE YOGA PARA PRINCIPIANTES TODOS LOS MARTES DE 18:30 A 19:30 PARTIR DEL 31 DE ENERO DEL 2017

NO NECESITAS TENER EXPERIENCIA.

NO HAY QUE PAGAR MATRICULA

PRECIO POR CLASE 27€

GRUPOS REDUCIDOS DE UN MÁXIMO 4 PERSONAS

TOD@S SOIS BIENVENIDOS

 

EL VEDÂNTA

 

 

El Yo de la tradición aria védica, el Ser Universal, habita en el individuo y

es lo que le da vida. Trasciende tanto el organismo burdo de su cuerpo

como el organismo sutil de su psique, carece de órganos sensibles propios a

través de los cuales actuar y experimentar, y sin embargo es la misma

fuerza que le permite actuar. Esta paradójica interrelación entre la criatura

fenoménica y su núcleo anónimo e imperecedero, cubierto por las

envolturas perecederas, se expresa en adivinanzas enigmáticas que

recuerdan a nuestras canciones infantiles:

 

 

El ciego encontró la joya,:

el manco la levanto;

el desnucado se la puso;

y el mudo la alabó 1

 

 

El Poseedor del cuerpo carece de ojos, manos, cuello y voz, pero realiza

todos los actos a través del ministerio de los cuerpos burdo y sutil que le

sirven de provisional domicilio y vehículo. El ciego, el sin dedos, cuello ni

voz, lleva a cabo el proceso vital de la criatura autoconsciente que es su

ropaje. Es el verdadero actor de todos los actos y, sin embargo,

simultáneamente, no se preocupa por nada que le pase al individuo, tanto

en lo que toca al sufrimiento como a la alegría. Lo que para este último

constituye la realidad de la vida -la vida con sus innumerables y

variadísimos rasgos visibles y tangibles- para el superindividuo anónimo

son sencillamente “nombres”, palabras insustanciales.

Palabras [es decir, nombres], solo palabras, nada más que palabras están

conmigo.

 

 

No soy hombre, pero soy hombre y mujer;

Arraigo en el suelo, pero me muevo libremente;

Ahora estoy ejecutando sacrificos, ejecuté sacrificios,y ejecutaré sacrificios

 

Los seres vivos, a través de mí, ejecutan sacrificios;

los seres vivos son mis animales de sacrificio;

y yo soy la bestia de sacrificio, atada a una cuerda, que llena el mundo

entero

 

1 Taittiriya- Arányaka

 

 

El candidato vedantino que aspira seriamente a pasar por los tres estados de

absorción (sam†dhi, “unión, cumplimiento”) tiene que llevar una vida

ascética, estrictamente monástica. Debe someterse a múltiples disciplinas,

que han sido clasificadas de la manera siguiente:

 

1. Yama, la “disciplina general”, comprende una cantidad de mandamientos

que tienen por objeto inculcar un hábito de comportamiento no egoísta,

autocontrolado, no mundano. Se parecen a los de las órdenes budistas y

otras órdenes ascéticas de la India dedicadas a liberar de la ronda del

nacimiento y la muerte. El Ved†ntas†ra los describe de la siguiente

manera: a) ahinsa, no-violencia: renunciamiento a la intención de dañar a

otros seres con pensamiento, palabra u obra (se insiste particularmente en la

prohibición de matar a cualquier ser vivo); b) satya, veracidad, honestidad,

sinceridad: el mantenimiento de la identidad entre el pensamiento, la

palabra y la acción; c) asteya, el no robar; d) brahmacarya: vida en

celibato, como la que se exige al alumno en el primero de los cuatro

†años de su vida (brahmac†rin) cuando, de niño, vivía con su maestro y

se impregnó de la mágica sustancia sagrada (brahman) de la tradición

revelada de los Veda, y e) aparigraha, no-aceptación, rechazo,

renunciamiento de todas las propiedades que lo atan a uno al mundo y a su

ego, capaces de obstruir el camino de la meditación.

2. Niyama, la “disciplina particular” que consiste en una constante práctica

de: a) limpieza del cuerpo y pureza de la mente; b) santoya,

contento, satisfacción con lo que nos llega, ecuanimidad con respecto a la

comodidad y la incomodidad y a toda clase de sucesos; c) tapas, austeridad,

indiferencia ante los extremos del calor y del frío, el placer y el dolor, el

hambre y la sed; las necesidades, deseos y sufrimientos del cuerpo deben

ser dominados, con el fin de que ya no distraigan a la mente introvertida de

su difícil tarea de alcanzar el Yo; d) sv†dhy†ya, el estudio, el aprender de

memoria los textos sagrados que comunican los principios del Ved†nta,

recordándolos mediante constante recitación interior y meditando

incansablemente sobre el significado de fórmulas y plegarias religiosas,

como por ejemplo la sílaba mística OM, y e)

abandono al Señor; es decir, la práctica de la bhakti, la devoción al Señor y respeto.

 

Heinrich Zimmer

Lara: 951 38 33 93 / 647 437 845 yogaterapeuticolar@gmail.com

 

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